Mini Curso 3/6 – Planificando tu Proyecto Web

planificando proyecto web

En la clase de hoy vamos a ver cuestiones que deberías plantearte y tener en cuenta antes de empezar con el desarrollo de tu página web o blog; para enfocar todo tu proyecto de la forma adecuada.

Has decidido tener presencia en Internet.

Pero no tienes ni idea de por dónde empezar y a continuación viene la gran pregunta:

¿Me monto un blog?
¿O mejor una web?
¿Una web con blog?
¿O quizás una tienda… con blog?

 

O por el contrario quizá ya tengas una idea en mente sobre el tipo de proyecto online que quieres crear. Pero espera un segundo porque a lo mejor no te has dado cuenta de que quizá ese tipo de proyecto web no sea el que más te convenga.

Al final de este bloque el objetivo es que tengas más claro qué es lo que quieres o qué es lo que más te conviene crear. Y también qué es lo que puedes permitirte.

Te voy a presentar una serie de cuestiones sobre las que debes recapacitar y que van a ser muy importantes porque condicionarán todas tus decisiones futuras que tengan que ver con el desarrollo de tu web.

A lo mejor, al principio te crees que lo tienes todo muy claro y que sabes perfectamente qué es lo que quieres pero, insisto, espera un poco porque vamos a ver una serie de puntos que quizá te hagan cambiar de opinión o te obliguen a pensar en cosas que lo mismo no se te habían ocurrido.

A continuación te propongo 3 Cuestiones que deberías plantearte antes de hacer tu página web.

 

planificando tu proyecto web

 

¿Qué quieres conseguir con tu web/blog?

 

Debes tener muy claro cuál es el objetivo principal que persigues.

Cada persona puede ser más o menos ambiciosa con su proyecto web.

Por un lado habrá quien únicamente necesite una presencia mínima en Internet y por otro habrá quien esté pensando en montar una plataforma digital que sea el núcleo principal de su negocio.

He creado 4 grupos diferentes para que trates de ubicar tu caso personal. Piensa dónde te sentirías más cómoda en función al trabajo que hay derivado de tener ese tipo de página en concreto.

 

 1. Tener una presencia básica en Internet

Este tipo de web es lo mínimo y lo justo para estar presente en Internet. Es la idónea si únicamente quieres que tu negocio tenga un sitio en la red. Bien porque te hayan dicho que tienes que estar en Internet o bien porque tus clientes te preguntan de vez en cuando cuál es tu pagina y consideras que tienes que tener una plataforma online donde enviarles.

En ese sentido, tú tienes claro que ahí se acaba el papel de tu página y no vas a hacer nada más con ella. No vas a escribir en un blog, no la vas a mover por redes sociales y no vas a actualizar sus contenidos frecuentemente.

Por tanto, este tipo de web generalmente está desaprovechando todo el potencial que le ofrece Internet como son la atracción de clientes y la generación de ingresos por sí misma. Este tipo de páginas se convierten en un gasto y no en una inversión.

Tienes que valorar si es lo que necesitas verdaderamente. Piensa que en el fondo eres tú quien está enviando clientes a la web y no al contrario. Eres tú, por tanto, quien trabaja para la web. Y esto debería ser totalmente lo opuesto. La web es quien debe captar clientes para ti.

 

2. Generar visibilidad para tu negocio físico

En este caso, tienes un negocio o incluso un local físico y quieres aprovechar el potencial de Internet. En principio la idea no es vender productos en la propia página pero sí que sea una fuente de atracción de clientes o como mínimo que sea una buena embajadora cuando alguien te busque en Google.

Lo malo es que para esto necesitas generar visibilidad y eso requiere mucho trabajo. Como mínimo vas a tener que trabajar los contenidos del blog y el marketing online, si quieres que tu web se posicione bien en Google.

 

3. Vender tus servicios profesionales

Personas que quieren vender sus servicios profesionales. Ya utilizan su página como una herramienta activa de captación de clientes. Este tipo de web es el que están llevando a cabo la gran mayoría de emprendedores, yo incluido.

Explotamos todo el potencial que tiene un blog y el marketing de atracción para llamar la atención de nuestros potenciales clientes.

Si la cosa se da muy bien también podemos incluso captar suscriptores que luego serán visitas recurrentes para nuestra web. Y si la cosa se da muy muy bien, podremos llegar a ser capaces de generar ingresos pasivos.

Lo cierto es que este tipo de web da mucho trabajo y de hecho más del 90% de los blogs se abandonan antes de cumplir el primer año.(una cifra aterradora, ¿verdad?) Pero también te digo que un blog bien trabajado, con constancia y trabajo y si te mueves bien, te puede dar unos resultados espectaculares.

 

4. Vender tus productos

Y el útimo grupo sería la gente que quiere vender directamente sus productos en su plataforma digital. Es decir, lo que viene a ser una tienda online de toda la vida.

Si ésta es tu idea, debes saber que igual que en el caso anterior tienes una dura labor de marketing. La competencia en Internet es enorme y es muy difícil aparecer en las primeras posiciones en los resultados de Google.

Tienes que tener muy clara una cosa; ya puedes tener el mejor producto del mundo que como no trabajes bien, no vas a vender ni una sola unidad a través de tu web.

 


 

Con estos 4 grupos he pretendido que seas muy consciente de que cuanto mayores sean tus aspiraciones con la web, mayor va a ser el esfuerzo que vas a tener que invertir.

Aunque también es cierto que cuanto mayores sean tus aspiraciones y mejor sea tu plataforma digital, más posibilidades vas a tener de generar beneficios.

Como no es fácil elegir una opción, te adelanto unos cuantos consejos.

 

Ideas para tomar una decisión correcta

Para poder decidirte, necesitas saber qué uso le vas a dar a tu presencia online:

  • Si quieres escribir por hobby: solo necesitas un blog.
  • Si eres principiante: pero sabes que en el futuro querrás empezar un negocio online, también necesitarás un blog. Y a ese blog le podrás añadir apartados en cuanto ofrezcas servicios y/o productos.
    Conforme esos apartados se vayan sofisticando (por ejemplo: llevan formularios o muchas galerías de fotos) o cuando tus servicios se hagan más complejos de explicar; pasaremos a considerar montar una web + blog. Porque un blog simple no te deja tener funcionalidades complejas.
  • En caso de que quieras vender: pueden pasar dos cosas.
    Primero, que sean productos manufacturados (hechos a mano) En este caso puedes usar un blog y un formulario donde te puedan contactar para hacer el encargo.
    Más adelante puedes automatizar el servicio si son productos que no precisan de una conversación con tu cliente (productos que no han de realizarse por encargo), poniendo un botón Paypal a cada producto desde tu blog.
    Segundo, que sean productos que tengas en un stock. En este caso lo normal es que la gama de productos se amplíe demasiado para gestionar a mano las facturas, los pedidos o las entregas.
    Entonces merece la pena abrir una tienda online “de verdad”, donde hay disponibles una serie de funcionalidades estupendas que realmente automatizan el proceso de subir la información de cada artículo, el pago, la facturación y el envío.

La siguiente pregunta que quiero que respondas antes de comenzar a crear tu web es la siguiente.

 

quiéres una web rentable

 

¿Quieres una web rentable?

 

En principio parece una obviedad. Pero te lo pregunto porque para conseguir que tu web atraiga clientes o que se vendan tus productos, vas a necesitar una gran cantidad de visitas/tráfico.
Conseguir tráfico es posible pero es difícil. Es decir, conseguir tráfico va a suponer un coste económico o en tiempo para ti.

 

Convendría tener algunos puntos bien claros:

Quiero una web sencilla bien posicionada en Google: No es una opción.

Esta frase es muy típica y el concepto que hay detrás de ella es que quiero una web con solo 5 o 6 páginas estáticas, no quiero trabajar sobre ella pero quiero que aparezca en las primeras posiciones de Google. Y eso es sencillamente, imposible.

Cuando te hablo de páginas estáticas me refiero a páginas que no modifican o refrescan sus contenidos. Es decir, un contenido que se crea la primera vez y se queda ahí para siempre y no se actualiza.

Tienes que saber que Google le da importancia a los contenidos que aportan valor. Y ese tipo de web que solo tienen unas pocas páginas estáticas ofreciendo información sobre tus productos o servicios, no son atractivas a los ojos de Google.

 

La importancia del blog

El blog es tu herramienta de ventas donde vas a demostrar por qué tu negocio es tu negocio y no es otro (es decir, tu personalidad). En el blog vas a demostrar cuánto sabes sobre el tema que tratas (lo experto que eres), lo fiable que eres (que se vea que eres un humano normal, cercano y agradable). Y algo muy importante: servirá para crear tu comunidad.

El blog es esencial porque vas a generar mucho contenido relevante para tus usuarios y además con una frecuencia habitual. Con lo cual, Google verá que estás aportando valor a la red.

Si te lo montas bien y lo haces bien, Google empezará a verte con buenos ojos y te “abrirá el grifo”. Con lo cual, empezarás a tener un chorro de tráfico que irá aumentando poco a poco y llegará un momento en el que tendrás suficiente tráfico como para rentabilizar tu página web.


La importancia de la lista de correo

Otra de las formas de conseguir visitas hacia tu página. A través de la newsletter o tu lista de suscriptores.

La lista de correos es muy importante porque en torno al 70% de las visitas que llegan a tu blog o a tu web no van a volver. Esto es así de duro y así de claro.

Sin embargo a tu web también van a llegar ciertos usuarios que disfrutan con tus entradas, que aprenden algo contigo y a los que estás ayudando a solucionar un problema y que estarían dispuestos a convertirse en tus suscriptores, a dejarte su correo para que les envíes tus contenidos frecuentemente.

Lo bueno de tener suscriptores es que escuchan (leen) con mucha más atención que el resto de tus visitantes que solo llegan y se van.

El suscriptor lee tus entradas con más interés, va a compartir tus contenidos en la redes sociales, va a comentar más en tu blog y además va a tener un cierto sentimiento de gratitud o de cariño hacia ti. Y seguramente el día que quieras vender algo en tu blog va a tener una predisposición bastante mejor a comprar tu producto o por lo menos a escuchar lo que tienes que decir.

 

La importancia de las redes sociales

Tienes que tener claro si vas a tener presencia en las redes sociales y en cuáles y si las vas a tener actualizadas.
Puede que no te guste el uso de las redes sociales pero debemos reconocer que pueden ser un canal muy potente para dar visibilidad a tu web.

De hecho, hoy en día hay quien vende la mar de bien sin blog. Pero es porque es un hacha en las redes sociales y suple de alguna forma esa comunicación. Aunque para mí las redes sociales nunca sustituirán al poder de un blog porque en las redes sociales es más complicado hablar y explicar sobre los temas que dominas, que te hacen experto.

Por lo tanto, valora si realmente les vas a sacar provecho a las redes sociales o si van a ser un incordio y las vas a dejar abandonadas. Porque en ese sentido si no vas a prestarles la suficiente atención, es mejor que no las tengas para no transmitir una sensación de abandono o causar una impresión negativa en el usuario.


Nuestro querido SEO

¿Sabías que el primer resultado de Google se lleva más del 50% de los clics? El segundo resultado sólo se lleva el 13% y entre el resto de resultados en adelante se reparten el 37% restante.

Si apareces en la primer posición para el término o palabra clave que te interesa, tendrás garantizado un flujo constante de visitantes que a priori estén muy interesados en tus servicios.

Mi consejo, si no tienes ni idea de SEO, es que aprendas al menos unas nociones básicas. Eso, o que contrates un servicio de posicionamiento profesional (depende de tus capacidades)

Hazlo como quieras, pero por favor, préstale atención y dale importancia a este punto porque es fundamental para el éxito de tu proyecto digital.

 


 

Resumiendo este segundo apartado, para tener una web rentable necesitas tráfico de calidad. Y cuanto más mejor. De ahí que tanto el SEO, el Blog, las Redes Sociales y tu lista de correo sean tan importantes.

Tienes que ser muy consciente de que cuando lances tu web, las visitas no van a llegar a chorro. Una vez que publiques tu web, vas a tener que hacer un trabajo constante para conseguir que esa página despegue.

La publicación de tu web, no es el último paso de tu presencia en Internet. No pienses que lanzando la web, ya has acabado. No, más bien es al contrario. La publicación de tu web en Internet tiene que ser tu primer paso en Internet. Una vez que tu página web está publicada es cuando empieza el trabajo de verdad.

La tercera cuestión que tienes que plantearte antes de empezar con tu web.

 

¿Cuánto dinero puedes invertir en tu web?

 

¿Cuánto dinero puedes invertir en tu web?

 

Hosting, dominio y tema Premium

En principio, tener una página web hecha con WordPress, no te debería suponer mucho más de 100€ al año. Piensa que más o menos una Plantilla Premium te costaría unos 50 € y el hosting con el dominio unos 70 € al año aproximadamente.

Eso es lo básico, pero luego siempre podrás ir añadiendo funcionalidades por un poco más de dinero.

 

Plugins

Si no quieres, no tienes por qué gastarte nada en plugins ya que hay millones de plugins gratuitos. Pero reconozco que siempre ayuda comprar algún plugin Premium porque te podría ahorrar mucho dinero, horas de trabajo y dolores de cabeza.

 

Textos

Generalmente cuando una empieza a escribir en un blog, es ella misma quien redacta sus contenidos.

Dependiendo de lo bien o mal que se te de escribir, te será recomendable contratar los servicios de un copy o redactor web que son quienes saben dotar de chispa a los textos. Sobre todo los textos clave que estén ubicados en páginas importantes como la página de inicio, la página de venta de productos o servicios, la página de captación de suscriptores, etc.


Mantenimiento

Una vez que tienes tu web online, hay que realizar un mantenimiento mínimo. WordPress es un gestor de contenidos autogestionable pero hay que actualizar los plugins, resolver los problemas técnicos de seguridad que pudieran surgir, hacer copias de seguridad y restaurarlas en caso necesario, etc

Si no te ves capacitada técnicamente para ello, puedes valorar a un profesional que se encargue de ello.


SEO y/o Marketing Online

Tienes que “mover” tu blog, promocionarlo en las redes sociales, buscar enlaces de calidad, hacer entrevistas, hacer guest posting, etc
Tanto el SEO como las acciones de Marketing Online son fundamentales para que tu web se posicione y para que sea rentable.
Si no sabes hacerlo, puedes formarte o contratar a alguien para que se encargue de ello.

 

Concluyendo

Con esto pongo fin a esta clase donde hemos hablado de los aspectos fundamentales previos a crear tu blog.

Quizá pienses que te lo he pintado todo muy oscuro y que parece todo muy complicado. Pero no quiero engañar a nadie y quiero que seas consciente de todo el trabajo que conlleva hacer y mantener una web. Así no te llevarás decepciones o malos ratos a la hora de ponerte a crear tu blog porque pensabas que iba a ser más fácil.

Mi intención es que tengas una idea realista de cómo son las cosas y de todo el trabajo que vas a tener que hacer y que tengas los pies en el suelo.

En definitiva, lo más importante es que tú hagas una planificación realista en base a los objetivos que persigues y a las posibilidades que tienes. Y que tengas la mente abierta ante posibles costes que quizá no contemplabas antes de comenzar con este mini curso. Piensa bien en qué partes te vas a centrar tú y cuáles vas a poder subcontratar y tomes la mejor decisión a la primera para que no te gastes más dinero del necesario.

Pero sobre todo no te conviertas en uno de esos clientes que me acaban encargando la web después de haber perdido varios meses intentando hacerla ellos mismos.

Piénsalo bien todo, valora las cosas con calma y nos vemos mañana en la siguiente clase “Mis amigas las Herramientas” donde tomaremos decisiones concretas.

 

Ejercicios a realizar:

Ahora te toca trabajar a ti. Te aconsejo que cojas un lápiz y un papel y anotes las respuestas a estos puntos básicos.

  1. Elije el tipo de proyecto web que necesitas dependiendo de lo que quieras conseguir: presencia básica en Internet, visibilidad para tu negocio físico, vender tus servicios profesionales, vender productos…
  2. Los aspectos que vas a trabajar tú y los que podrías subcontratar o delegar: generación de contenidos, captación y gestión de lista de correo, gestión de redes sociales, SEO…
  3. Los aspectos en los que vas a invertir recursos: hosting, plugins, creación y diseño web, textos, mantenimiento, marketing online…

 

Por último, no seas perezosa/o y escríbeme un comentario contándome ¿ya sabes el tipo de proyecto web que necesitas?

2 Comentarios

  1. Xesca Morro 10 octubre, 2016 Responder

    Muchas gracias por todo,

    Yo lo tengo decidido! Después de tocar “con los pies en el suelo”, me decantaría por un blog de profe. Al ser interina, debería tener las características siguientes… Un blog que viajara conmigo a las diferentes escuelas, que cada año se pudiera adaptar al nuevo curso sin perder la información de los otros cursos… como un RESET y cuenta nueva sin perder los aspectos básicos de cada año

    gracias!

    • Autor
      JorgeCobos 11 octubre, 2016 Responder

      Hola Xesca! muchas gracias por compartir tu idea de blog con todos nosotros 😉

      Un blog para profesora es una buenísima idea ya que, como bien dices, podrá acompañarte durante toda tu carrera a modo de “cuaderno de bitácora”

      ¡Un saludo!

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